El Parkinson según la Biodescodificación

También denominada Parkinsonismo idiopático o parálisis agitante, es un trastorno neurodegenerativo crónico que conduce con el tiempo a una incapacidad progresiva, producido a consecuencia de la destrucción de las neuronas pigmentadas de la sustancia negra. Frecuentemente clasificada como un trastorno del movimiento, la enfermedad de Parkinson también desencadena alteraciones en la función cognitiva, en la expresión de las emociones y en la función autónoma.

Conflicto:

Conflicto de miedo a terminar, de soltar, de acabar.

Conflicto de Control, personas que lo quieren controlar todo pero no pueden.

Conflicto de futuro (miedo a dejar de vivir), en consecuencia, no terminamos las cosas.

Conflicto de miedo a los juicios, detiene el movimiento, no llega hasta el final.

Conflicto de retención: necesidad de retener a alguien o a algo a pesar de ser inútil.

Resentir:

?Quiero actuar pero no me dejan”. “Quiero actuar y no sé dónde”. “No quiero concluir, no quiero acabar”.

Lanzar el gesto, pero no llegar a realizarlo.

“Quiero retener pero no puedo”.

“Quiero afirmarme pero no puedo”

“Quiero equilibrio pero no lo encuentro” “Siento que no tengo estabilidad, que no tengo de donde o de quien agarrarme” “No encuentro mi eje”. “No escucho mi voz interior”. “Busco afuera la estabilidad que no tengo dentro”.

Causa probable:

Miedo al descontrol, a conectar con la propia esencia y deseo intenso  de controlarlo todo y a todos. Miedo a no poder solo y/o a quedarse solo.

Nuevo modelo mental:

“SUELTO. Me relajo en la seguridad de que estoy a salvo. La vida me apoya. Confío en el proceso de la vida. Puedo soltar y obtener la seguridad en el fluir de la vida. La vida es confiable. Me dejo guiar por mi maestro interior y  me sostengo en mi propio eje. No necesito de muletas externas (afectivas, materiales, espirituales) para sostenerme. Yo soy mi propio sostén.”

BLOQUEO FÍSICO:

Los síntomas característicos de esta enfermedad se asocian en proporciones variables: temblor, rigidez y trastornos complejos de la motricidad voluntaria e involuntaria.

BLOQUEO EMOCIONAL:

En general, esta enfermedad se manifiesta en la persona que tiene miedo de no poder retener a alguien o a algo; por esta razón, comienza en las manos. El enfermo es una persona rígida que desde mucho tiempo atrás se ha reprimido para ocultar su sensibilidad, su vulnerabilidad, su ansiedad y sus temores, sobre todo en sus momentos de indecisión. Su mayor deseo era controlarlo todo y ahora su enfermedad le dice que ha llegado a su límite y que no puede hacerlo, ni para sí misma ni para los demás. Su sistema nervioso se ha cansado de mantener toda esa tensión interior que él creó para ocultar todo lo que sentía.

BLOQUEO MENTAL:

Por ser una enfermedad que evoluciona lentamente, la persona afectada tiene la oportunidad de revertir el proceso. Si este es tu caso, aprende a confiar más en el Universo y en la gente. Revisa tus ideas con respecto a ceder ante los resultados que obtienes y los de los demás. Tu parte interna, aquella que cree que tú y los demás debéis conteneros para que todo sea perfecto, está exhausta. Date el derecho de no ser perfecto, de estar indeciso e incluso de equivocarte. De este modo te será más fácil darles ese derecho a los demás. De la misma manera, acepta la idea de que es muy humano tener miedo y de que no puedes ser el hombre o la mujer perfecta que creíste debías ser.

Autores Lisa Bourneau. José Edgardo Escalante – Gardino

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