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Libra es un signo “masculino”, lo cuál presenta la paradoja de ser una energía que se abre y se extrovierte, pero que sin embargo, está simbolizada por una mujer, del mismo modo que en Tauro tenemos un signo femenino, pero simbolizado por un animal masculino (el toro).

Ambos signos, tanto Libra como Tauro están regidos por el planeta VENUS.

El número de LIBRA es el siete. El siente es un número especial, porque representa una totalidad (siete notas musicales, siete días de la semana, siete colores…). Así, llegamos a una primera totalidad dentro del zodíaco: con Libra un ciclo completo se ha desplegado.

Hemos ido de un extremo del zodíaco al otro, de ARIES a LIBRA, y en ese sentido, LIBRA es el primer signo que tiene a “otro” delante, es el primer signo que puede “ver a otro”, el primer signo que puede ver aquello que es “totalmente diferente de mí…”. Es en este sentido que aparece la noción de “totalidad”, esta presencia de que “hay otra cosa que me completa…”. Así como dijimos en ARIES “¡hágase la Luz!” de Jehová, así también en el “Séptimo Día”, jehová contempló su Creación, vió que era buena y descansó. Este es el maravilloso intervalo libriano del zodíaco: “todo está en perfecta armonía y en perfecto orden”. Podríamos decir que el Creador y lo Creado, los dos polos de la realidad, llegan a un equilibrio perfecto en dónde no hay predominio de ninguno sobre el otro.

Energéticamente, podríamos decir que la precepción de la realidad libriana ya no es un “orden mental”, ya no son “matrices” como en Virgo, su signo anterior, sino que en Libra se abre la posibilidad de ser sensibles a una lógica activa de la existencia según la cual todo es complementario. La manera de percibir libriana ya no va a ser a través de “matrices” o “sistemas” (Virgo) sino que será percibiendo “polos complementarios”. Esta percepción de la complementariedad es lo profundamente libriano.

Para Libra no existe algo que no tenga su complemento. Para comprender la percepción libriana del Universo, uno tiene que leer el Tao Te King de Lao Tsé o el I Ching. La filosofía china es libriana (China es de Libra), el mundo chino es Yin-Yang.

Cómo es la psicología de Libra…

No va a ser sencilla la psicología libriana. Un problema es este: “para que yo sea tiene que haber un “otro”…”, esto representa ya toda una aventura, porque sería decir “yo sin otro no existo”. La primera definición de Libra sería: “yo soy en relación, yo soy complementario”.

Otro problema es que energéticamente, esta percepción del equilibrio libriano consiste en “un equilibrio siempre dinámico”. Desde este punto de vista, el equilibrio es una pérdida constante de equilibrio (como en una danza). El equilibrio no es que todo está quieto, sino que es un movimiento continuo. En este sentido, ¿qué hay más efímero que el equilibrio? Esencialmente, Libra sabe que si alcanzó el equilibrio, entonces se va a perder el equilibrio, y si perdió el equilibrio, entonces se va a alcanzar el equilibrio. Por cierto, esto es algo que se podrá percibir sólo luego de varios intentos por “congelar” el equilibrio en un instante en particular.

Psicológicamente lo más difícil para Libra es darse cuenta de que el equilibrio es dinámico, de que todo se “desprolija” pero que en ese “desprolijarse” justamente está la belleza. Fíjense que el emblema de esta energía es “la mariposa” y ¿cuánto vive una mariposa? La mariposa es efímera, y la palabra “efímero” es fundamental para comprender a Libra.

La energía de Libra es de estados efímeros ¿Cuánto tiempo está en equilibrio una balanza? En realidad el equilibrio de una balanza es una constante oscilación. Libra es el reino de lo efímero, de estados casi virtuales de “maravilloso equilibrio” donde “todo encaja” por un instante, en el que se logra el éxtasis y la apertura total.

En realidad, parecería más propio decir que, antes que la balanza, el equilibrio de Libra es el del péndulo. El equilibrio del péndulo implica oscilar y, psicológicamente, para nuestra estructura humana, definiríamos a los librianos como “seres oscilantes” y no es nada sencillo para ellos ser definidos de esa manera.

Oscilar implica admitir que yo voy a ser “yo mismo” en la medida del comportamiento del “otro”. Pensar que exista una identidad cerrada y definida en sí misma, no complementaria, sería retrotraernos al “mundo leonino unipolar”, lo que desde el punto de vista de Libra, resulta absolutamente ridículo.

Libra no es sin embargo, una energía simbiótica (como la de Cáncer). Libra no es energía de “simbiosis” sino de “complemento”. No saquemos rápidamente la conclusión con esto de que los librianos son “maniáticos matrimoniales”, aunque es bastante cierta (pueden casarse muchas veces también). Lo más profundo es que todo el “movimiento del deseo” en Libra siempre está en relación con e “movimiento del deseo de los otros”. Así, poder concebir un deseo absolutamente autónomo es una “locura ariana”, porque para Libra todo es una danza. Es como bailar el tango: es apenas una indicación del “otro” lo que va a gatillar el propio movimiento, y a su vez, el movimiento de uno va a gatillar el movimiento del “otro”. Estos movimientos sutiles y delicados donde ambos se compensan mutuamente, este es el mundo de Libra.

Libra representa captar la realidad como una interdependencia constante, por lo tanto nunca voy a estar afuera de la interdependencia, porque no hay nada que esté afuera de ésta. Es común que un Aries o un Leo definan a un Libra como “persona dependiente del otro”. Y es que su naturaleza esencial está constituida de esa manera.

Lo realmente importante es ver cómo esta realidad libriana exige una sensibilidad, una atención, un mirar y atender constantemente el afuera, de un modo muy delicado y sutil. En realidad, tengo que estar bien abierto para ser de Libra, tengo que estar atento a lo que es, con una gran sensibilidad capaz de captar matices más tenues y, profundamente, una cualidad de armonizarme continuamente. Libra es una energía básicamente social.

El talento casi “mágico” que poseen los librianos tiene que ver con su capacidad de captar el deseo de los “otros”. Libra capta inconscientemente el deseo de los demás y está siempre atento a responder a él. Así verán, que las personas Libra son las más atentas, amables, siempre dicen lo que uno exactamente quería escuchar y se acuerdan de lo que a uno le gusta o necesita. En los cumpleaños por ejemplo, el “regalito” más exacto es el de Libra.

Ahora, esta cualidad hace que, a su vez, esté siempre muy pendiente del deseo del “otro”. Su identidad es una “identidad vincular” y su característica es la seducción. Libra está atento/a al deseo del otro y a la vez despierta deseo en el otro.

Para Libra, psicológicamente, el mejor de los mundos va a ser observar el movimiento del deseo “afuera” y e movimiento de las contradicciones “afuera”, y desde allí intentar armonizarlas y equilibrarlas. Esto da, psicológicamente, la garantía de que “todo está en armonía”. Así como la función de Virgo es “ordenar” la función de Libra es “armonizar”. Ustedes verán que cuando está Libra es mucho más difícil pelearse, y todo entra en un tono más diplomático, suave, amable, sonriente. Es decir, la persona de Libra neutraliza, hace que se neutralicen los opuestos: ese es su gran anhelo, neutralizar los opuestos. Entonces cuando los “otros” se pelean, Libra siempre encuentra la manera de intermediar. Libra hará todo lo posible en medio de una discusión por no quedar en uno de “los platillos de la balanza”. Intentará quedar en el medio, hará todo lo posible por no intervenir co su propio deseo para no “desequilibrar la balanza”. Esto hará que los demás recriminen a Libra tildándolo de ser “indeciso”, “veleidoso”, y de no saber qué es lo que quiere.

Libra se queda afuera en las discusiones porque, como todo signo de Aire, tiende a tomar distancia, porque en realidad, lo necesita para poder abarcar toda la realidad.

Un ejemplo de libriano típico es Perón: se dice que él hacía un “juego pendular” y, en realidad, todo libriano lo hace, porque para descubrir lo que quiere, necesita que el otro se muestre, y una vez que lo hace, luego sí puede saber para dónde quiere ir. Por esto es que muchas veces dirán que Libra es un “oportunista” o un “especulador” y de que nunca le da la razón a nadie ni se juega por algo íntegramente. Los demás pueden llegar a sentirse manipulados por Libra, y quedando con la sensación de que es un “falso”, pero para Libra nadie puede tener la totalidad de la razón jamás, sino que ésta está “un poco en cada lado. Es así que, ante una pelea entre parte, para Libra ambos tendrán razón, no porque sea efectivamente “falso o fallito”, sino porque para Libra la realidad es así.

A veces Libra se polariza (en su signo opuesto Aries) y aparecerá como muy discutidor y polémico, con el cual resulta imposible ponerse de acuerdo. En realidad, para ponerse de acuerdo con Libra hay que hablar en “condicional”, porque si ustedes vienen y dicen “¡blanco!” con mucha fuerza, automáticamente Libra siente que “el desequilibrio de los platillos” lo obliga a gritar “¡negro!” Ahora, como experimento zodiacal les propongo que cuando sientan que Libra está gritando “¡negro!”, entonces comiencen a mostrarse dubitativos y a darles la razón…ante lo cual Libra dirá “bueno, a veces es negro, pero también puede ser blanco…” Para comunicarse con un Libra nunca hay que ser demasiado contundente, porque ante la contundencia Libra se polariza (extremo contrario que es Aries). Así que, si quieren espantar a alguien de Libra, entonces deséenlo arientemente, porque si todo el deseo se pone de un lado, a Libra solo le queda el vacío; mientras que, si se trata de acercamientos “tipo minué”, puede disfrutar de ese “aproximarse”.

El movimiento del deseo al que Libra se entrega es atemperado, estético, suave, de vaivén, en el que nunca está claro donde está la totalidad de algo, porque si esa totalidad estuviera en un lugar, entonces Libra dejaría de jugar.

Características físicas de Libra…

La elegancia, la belleza, lo estético será fundamental. Un rasgo físico muy apreciable en Libra es la sonrisa: podrán distinguir a los librianos por su sonrisa abierta. Tengan en cuenta que su energía es abrirse y crear las mejores condiciones para el “otro” y, por eso, instintivamente, son personas que crean un campo energético agradable para que los “otros” también puedan abrirse.

Cómo será Libra emocionalmente…

En realidad el mundo de la emoción no es el más agradable para Libra. Es un mundo demasiado agitado y absorbente, y así, su anhelo de equilibrio, lo convierte en alguien con mucho desequilibrio, en alguien que no puede acompañar el vaivén de las emociones. Es un signo que le cuesta mucho comprometerse emocionalmente. Esta es la gran paradoja de Libra: lo que más necesita es tener vínculos de pareja, de asociación, de complemento, pero sin embargo el comprometerse (en el grado que le pueden pedir los signos de Agua o Tierra) es algo que le va a costar mucho. Ese “compromiso” implica un grado de absorción al que Libra no puede responder. En general, esto es lo que siempre ocurre con los signos de Aire.

Libra se va a ir “comprometiendo”, el deseo le va a ir surgiendo de a poco, pero no tiene la capacidad de un deseo claro y contundente, definido y que le de seguridad.

Por eso Libra es dubitativo por excelencia. Siempre duda. Le cuesta mucho definirse y tomar decisiones por sí mismo. Libra tarda mucho en saber qué es lo que quiere. Vacila durante mucho tiempo hasta que se define, y cuando lo hace es inexorable. Por eso, en realidad, la definición de su deseo es para Libra todo un descubrimiento.

Pero su estado natural es el de la “vacilación”, el de “no definición” el de “ir viendo” cómo se desarrollan las relaciones…

La paradoja de Libra es que siendo un signo de armonía y belleza, psicológicamente es muy atormentado. La salida es que logre comprenderse a sí mismo desde otro lado y, así, se de cuenta de que en realidad no es “inseguro” como le dirían que es otros signos del zodíaco. Aries le diría a un Libra que es inseguro porque para un Aries el mundo es uno de definiciones claras, bordes claros, formas tajantes y bien determindas, Libra no es así: los bordes de Libra son suaves, sus límites redondeados, ondulados…

Para Libra lo ideal es quedar bien con todo el mundo. La mirada libriana es: “si estamos todos en total armonía, si aceptamos que todos tenemos parte de la verdad, entonces estamos frente a la verdad”.

 Libra en el plano del pensamiento…

En Libra van a ver un pensamiento muy profundo y abarcador. Su capacidad filosófica es muy grande, porque la posibilidad de cuestionar y abarcar una visión muy global es muy potente. Heidegger, por ejemplo, es un filósofo libirano, y Nietzche es un ejemplo del filósofo libriano polarizado.

Actividades y personajes arquetípicamente librianos…..

La diplomacia y el diplomático; as relaciones públicas, lo estético, la cosmética, la moda, el mundo de lo bello, la decoración. Admirar el arte y la belleza es propio de libra, y no tanto a lo que se vincula a lo autoexpresivo, sino que tiene más que ver con aquél que aprecia la obra artística, con el espectador, con el marchand.

La danza es una actividad muy libriana. La política es una actividad libriana.

 La justicia como “mediación” es libriana.

Ser modelo, bailarín/a, diplomático, marchand, public-relations, Wedding-planner, organizador de eventos, cosmetóloga, maquilladora profesional, mediador, cualquiera que trabaje como intermediario (broker inmobiliario, etc).

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Fuente: www.guiaastrologica.com

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