Dale Like y Síguenos!
Facebook
Facebook
Twitter
INSTAGRAM
Convertirse en sanador o sanadora es un proceso altamente individualizado y de índole personal. No existen reglas establecidas sobre la forma en que se produce. La vida de cada cual es exclusiva. Nadie puede conferir a otro el poder curativo: es algo que crece desde el interior de uno mismo.

 

Para aprender el Arte de Curar existen una gran cantidad de cursos a seguir, mucho material técnico para estudiar y distintas escuelas de pensamiento acerca de lo que realmente sucede en el proceso de curación. Hay quienes no dan a sus prácticas la denominación de espirituales.  Mi camino hacia la curación fue guiado siguiendo el sendero espiritual, que era el más natural para mí. ¿Cuál es el más natural para ti? Recorre tu propio camino, no el sendero previamente constituido, y utilízalo para recorrer tu senda que será única e irrepetible. Déjate llevar por tu propia intuición.

Convertirte en sanador o sanadora implica dedicación. No dedicación a la práctica espiritual y religiosa o a un grupo de rígidas reglas específicas, sino a un sendero de verdad y amor. Lo que quiere decir que la práctica que tengas con esa verdad y ese amor probablemente cambiará a medida que recorras el sendero de la vida y vayas evolucionando en conciencia.

Me atrevería a decir que hay muchos caminos que conducen al “Cielo”, tantos como almas regresan al hogar. Si investigáramos en la historia del ser humano, descubriríamos que muchos han viajado antes que nosotros y encontraron la iluminación.  Ser un sanador o sanadora es una clase de “iluminación” ya que obliga a conectar con la Fuente Universal, donde todo es equilibrio. Nuevas vías se forman continuamente desde las profundidades del alma humana, desde dondequiera que cada alma se encuentre en este momento, para permitir “el regreso a casa” que no es más que el regreso a la Fuente, de donde todos venimos, y es desde allí que la energía de curación proviene.  

Es desde la Fuente que se da el proceso de eterna renovación de la fuerza creativa que se acumula en tu interior y en el de todos los demás. Esto es lo que significa volver al hogar. Cuando aprendas a fluir por completo, sin resistencia, con ese movimiento creativo interior, estarás en contacto con la Energía Superior, que es definitiva la que sana. 

 Tan pronto como decidas dedicarte a tu auténtico camino y lo conviertas en la prioridad determinante de tu vida, tendrás conciencia de que entrarás en un proceso general de transformación. Este proceso vital te llevará a través de paisajes interiores que cambiarán la naturaleza de tu realidad personal.

Empieza a ver la relación causa-efecto entre tu realidad personal interior y el mundo «exterior». A mí me guiaron cuidadosamente (mi yo superior y mis guías) mediante un proceso gradual  para ayudarme a aprender la ley espiritual. Pasé períodos de tiempo bastante prolongados concentrándome y aprendiendo sobre la naturaleza de la verdad, la Voluntad Divina y el Amor. Tras un tiempo que dediqué a concentrarme en uno de esos principios, sentí como si me estuvieran probando. Me encontraba continuamente en situaciones en las que era difícil mantenerme próxima a la verdad, al amor o la Voluntad Divina. En ocasiones sentí que mis guías me estaban desafiando a atravesar pruebas muy difíciles,  y apenas podía hacer algo al respecto. Llegado el momento, pude ver que estas pruebas habían sido proyectadas (con mi plena aprobación) por una conciencia muy superior a la mía. Yo formo parte de esa Conciencia. En última instancia, soy yo misma quien proyecta mis propias pruebas. Es mi Yo Superior quien elije los desafíos a enfrentar. Mi pequeño «ego-yo» generalmente no desea participar.

Lo primero que deberás hacer, después de haberte comprometido con tu camino, es afrontar tus miedos y prejuicios. Desde tu ego pequeño, el miedo domina. Es trascendiendo el ego que podrás conectar con la Inteligencia Superior que te guiará intuitivamente hacia el despliegue de tu Don.

Artículos Recomendados: “27 Señales de que tienes el Don de Curar a los Demás”

 

Fuente: Barbara Brennan

Dale Like y Síguenos!
Facebook
Facebook
Twitter
INSTAGRAM