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Lo que la boca calla, el cuerpo grita

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Cuando el corazón no llora, llora el cuerpo…

Existe una conexión entre las enfermedades y las emociones. Las emociones no surgen de la nada, sino que están relacionadas con nuestro modo de interpretar lo que nos sucede y estas reacciones pueden dar lugar a síntomas fisiológicos. Del mismo modo que las enfermedades físicas influyen en nuestro estado de ánimo y nos provocan temor, miedo o preocupación, muchos problemas psicológicos  tienen su reflejo en cómo sentimos nuestro cuerpo.

Cuando la relación mente cuerpo ve alterada su armonía, debido a emociones displacenteras, sentimientos negativos, baja autoestima y situaciones de estrés, aparecen las enfermedades psicosomáticas. 

Son consideradas dolencias físicas cuya aparición y curso puede relacionarse con factores psicológicos. Al hablar de síntomas psicosomáticos nos referimos a las dolencias físicas para las que no se tiene la posibilidad de practicar un diagnóstico médico.

Todas nuestras emociones se inscriben al nivel del cuerpo”-

Boris Cyrulnik-

Proyección de las emociones en el cuerpo…

Existen diferentes modalidades en las formas de manifestación de trastornos o alteraciones orgánicas que tienen su correlato con factores de orden psicológico:

  • Digestivas: colon irritable o síndrome de intestino irritable. Se vincula con la ira, el enfado, y la agresividad.
  • Corazón y sistema cardiovascular: relacionado con el estrés, la hipersensibilidad, la ansiedad y la tristeza.
  • Respiratorias: se relacionan con la depresión, la angustia y la sensación de “callejón sin salida”. Sensación de ahogo ante circunstancias frente a las cuales nos sentimos impotentes.

Ante una misma dolencia o enfermedad su manifestación física se desarrolla de una u otra manera, dependiendo del estado de ánimo con el que la afrontemos.  En enfermedades como el cáncer o la fibromialgia está demostrado que el aprender a gestionar las emociones y encontrar cierto equilibrio emocional ayuda a la recuperación del paciente.

La represión emocional se produce para mantener experiencias dolorosas o desagradables fuera de la conciencia. Los individuos la utilizan como una estrategia defensiva para tener menos acceso a recuerdos emocionales, especialmente a aquellos acontecimientos negativos o desagradables.

El bloqueo emocional es la respuesta dada por muchas personas a un padecimiento vivido como amenazador o grave, reflejado en la dificultad para reconocer y regular las emociones propias, con objeto de autoprotegerse contra el sufrimiento.

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Aunque lejos de  proteger, este estilo emocional tiene graves consecuencias clínicas y sociales.

La mayoría de las enfermedades las ocasionamos nosotros mismos mediante emociones no liberadas. La mejor forma de comenzar a sanar es “darle voz” a esas emociones reprimidas. Darles un cauce por el cual canalizarlas adecuadamente.

Lo que la boca calla el cuerpo grita.

Escuchemos a nuestro cuerpo y atendamos a su mensaje. Abrirnos a él representa el primer paso en el camino hacia la salud.

Artículos Recomendados: “27 Señales de que tienes el Don de Curar a los Demás”.

 

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2 Comments

  1. No habia visitado tu blog por un tiempo, porque me pareció que era denso, pero los últimos articulos son de buena calidad, así que supongo que voy a añadirte a mi lista de sitios web cotidiana. Te lo mereces amigo. 🙂

    Saludos

  2. María Olga del Carmen Portero

    Muy bueno me encanta.

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