Dale Like y Síguenos!
Facebook
Facebook
Twitter
INSTAGRAM

Una pareja abusiva no tiene conflictos con SU enojo, tiene conflictos con TU enojo.

Uno de los primeros derechos humanos de los que te priva es el de estar enojada con él o ella. No importa cuan mal te trate, piensa que tu voz no debe alzarse nunca, ni tu sangre hervir jamás. El privilegio de enojarse lo tiene tan solo él o ella. Cuando en algún momento tu bronca estalla, como le sucede a cualquier persona normal que está siendo abusada en una relación, él intentará hacerte tragar tu enojo, reprimiendo la expresión del mismo tan rápido como pueda. Luego utilizará tu enojo para demostrarte la clase de persona “irracional y desequilibrada” que eres. Esto provocará en ti sentimientos de culpa e inadecuación, minando de a poco tu autoestima. El abuso de su parte puede hacerte sentir “con las manos atadas”, o en un callejón sin salida. Hasta podrás llegar a desarrollar problemas psicosomáticos y/o enfermedades como depresión, entumecimiento emocional, desórdenes alimentarios, insomnio y demás a causa de la represión de tu enojo, que no es más que la necesidad de expresar tus derechos naturales a ser respetada como ser humano. El o ella utilizará tus desórdenes o manifestaciones físicas y emocionales para demostrarte a ti y a los demás cuán desequilibrada eres y qué razón tiene él o ella para enojarse contigo, maltratarte, “ningunearte” o despreciarte, continuando con su modalidad tóxica de relación y dominio. Te preguntarás por qué una persona puede permanecer en un vínculo tan nocivo. La cosa no es tan sencilla: este tipo de personas logran tener dominada a la otra parte intercalando momentos “amorosos” con otros momentos de maltrato donde demuestran su verdadera naturaleza. Este tipo de inestabilidad afectiva, confunde a la “víctima” nublando su capacidad de discernir lo que está sucediendo.  Comienza entonces a dudar de su propia percepción apoyándose cada vez más en lo que su pareja dice de ella. Así se instala un círculo vicioso en el cual hay alguien que todo lo sabe y tiene el derecho a enojarse, y otro alguien que no sabe nada, que es culpable de todo y no puede expresar su enojo.

Enojarte en una relación de éstas características es en realidad sano, es tu grito de libertad, tu puesta de límites saludables, tu instinto de supervivencia en acción que te está avisando que algo no huele nada bien en la pareja.

Por supuesto que ningún vínculo sano puede prosperar en condiciones así, y cualquier relación con éstas características tiene un muy mal pronóstico.

Notas Recomendadas:

Como Reconocer y Evitar a un Psicópata

Dale Like y Síguenos!
Facebook
Facebook
Twitter
INSTAGRAM